210 años de Independencia

Escribe: Jorge Ancizar Cabrera Reyes.-

“Redactada y escrita por Acevedo y Gómez el Tribuno del pueblo, el Acta condensa el pensamiento del criollaje ilustrado de la época en pugna con la clase peninsular por el poder político”. Armando Gómez Latorre.

En mi carrera de Derecho en la Universidad Libre de Colombia aprendí de mi profesor de Historia del Constitucionalismo Colombiano, doctor Armando Gómez Latorre, miembro connotado y de Número de la Academia de Historia de Colombia y miembro Correspondiente de la Real Academia de Historia de España, entre otras muchas enseñanzas de nuestra Historia que aprendimos de él en la formación académica superior.

29 años antes del 20 de julio de 1810, Manuela Beltrán encabeza la protesta contra los impuestos a donde se grava más al pueblo para contribuir a sostener la guerra. El 27 de marzo de 1781 estalló en Socorro, Santander, la revolución de los Comuneros. Manuela Beltrán se levanta como heroína, acaudilla al pueblo que se encuentra sublevado y exclama: “Viva el rey y muera el mal gobierno”, llega a las puertas del Estanco en Socorro, arranca el Edicto en el cual figuraban los nuevos impuestos y los quema en la hoguera que ya el pueblo había encendido, porque estos impuestos tenían cargas muy elevadas que el pueblo ya no podía soportar.

En 1783 una Institución muy conectada a la revolución de independencia, fue la Expedición Botánica, dirigida por el Sacerdote José Celestino Mutis y sus alumnos de la Universidad del Rosario, también fueron forjadores de la independencia de Colombia como: José María Carbonel que era el secretario de la Expedición Botánica, Francisco José de Caldas, Pedro de Fermín Vargas, José Félix Restrepo, y otros más.

Esta Institución de la Expedición Botánica del sabio Mutis, sirvió de laboratorio de una pléyade de luchadores y pensadores con conciencia libertaria, quienes inspiraron romper con la coyunda que la colonia española había señalado a nuestro pueblo y también al movimiento comunero, encabezado por José Antonio Galán, de Chalará, que ya había sido inmolado y al lado de otros luchadores por la libertad.

José Acevedo y Gómez que nació en Monguí Boyacá, en 1773 y murió en Belén de los Andaquíes Caquetá, en 1817, era llamado el “Tribuno del pueblo”, y el 20 de julio de 1810 arengó a favor de la independencia y manifestó: “¡Si perdéis este momento de efervescencia y calor si dejáis escapar esta ocasión única y feliz, antes de dos horas seréis tratados como insurgentes: ved (mostrando las carceles) los calabozos, los grillos y las cadenas que os esperan!”. Se escribe el Acta de independencia esa misma noche del 20 de julio y fue firmada por 57 personas.

El General Simón Bolívar nacido el 24 de julio de 1783 en Caracas (Venezuela) y fallecido el 17 de diciembre de 1830 en Santa Marta (Magdalena, Colombia), en su discurso de posesión presidencial de Colombia, de fecha 3 de octubre de 1821, en uno de sus apartes exclamó: “La espada que ha gobernado a Colombia no es balanza de Astrea, es un azote del genio del mal que algunas veces el cielo deja caer a la tierra para el castigo de los tiranos y escarmiento de los pueblos.

Esta espada no puede servir de nada el día de paz, y este debe ser el último de mi poder; porque así lo he jurado para mí, porque lo he prometido a Colombia y porque no puede haber república donde el pueblo no esté seguro del ejercicio de sus propias facultades. Un hombre como yo, es un candidato peligroso en un gobierno no popular, es una amenaza inmediata a la soberanía nacional. Yo quiero ser ciudadano para ser libre y para que todos lo sean.

Prefiero el título de ciudadano al de Libertador, porque este emana de la guerra, aquel emana de las leyes. Cambiadme, Señor, todos mis dictados por el de buen ciudadano”.

El primer retrato que se conoce del Libertador Simón Bolívar, aparece en el Libro “Bolívar un Hombre y un Continente”; del escritor Jorge Ricardo Bejarano, Ex-Presidente de la Academia Colombiana de Historia. Publicado el día 12 de Octubre de 1947.

El General Francisco de Paula Santander, que nació en Cúcuta (Norte de Santander), el 2 de abril de 1792 y murió en Bogotá, el 6 de mayo de 1840, en su discurso de posesión como Vicepresidente, el 3 de octubre de 1821, entre otros apartes señaló: “Señor: Jamás pensé tener la honra de presentarme a este augusto lugar como segundo magistrado de Colombia. La obediencia, el celo, el amor a la patria, que desde mi más tierna juventud han formado la esencia de mi espíritu y existencia, no me daban ciertamente derecho a esperar un destino en que los talentos, las virtudes, las eminentes cualidades son aun inferiores a las grandes obligaciones que se le imponen. La dicha de la República está anexa a la sabiduría del primer Magistrado, y este primer Magistrado, desconfiando de los dotes con que lo ha privilegiado la naturaleza y una maestra experiencia, se aleja de nuestro centro y va a las extremidades de Colombia, a completar la obra que vuestra majestad la decretado y él quiere cumplir”. Y prosigue el Vicepresidente Santander: “La Constitución hará el bien como lo dicta: pero si en la obediencia se encuentra el mal, el mal será. Dichoso yo si al dar cuenta a la representación nacional en el próximo congreso puedo decirles: he cumplido con la voluntad del pueblo: La nación ha sido libre bajo el imperio de la Constitución y tan sólo yo he sido esclavo de Colombia”.

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