Aborto en Colombia: la pérfida práctica prevaricadora de la Corte

Escribe: Samuel Ángel*.-

Las izquierdas abortistas saben que la Corte actúa basada en lo que se dice en los medios.

En 2021 se pretenderá legalizar el aborto en su totalidad en Colombia. Estará en el pueblo hacerle frente a esa amenaza.

Desde la Corte Constitucional de la época del magistrado Carlos Gaviria, es decir, desde sus inicios, (ellos fueron los primeros magistrados elegidos, ya que los anteriores eran provisionales mientras se hacia la elección) este magistrado entendió que se podía subvertir el orden constitucional apalancados en los “colmillos” que la Constitución de 91 les dio.

Los antecedentes

Sin embargo, la Corte a través de la sentencia 0-098 de 1996, afirmó que una hipotética extensión del régimen a los pares homosexuales le correspondía al legislador democrático y no a la Corte por vía de interpretación constitucional. Aun había resistencia adentro.

Gaviria, en la sentencia C-239 de 1997 hizo una voltereta del tamaño de las acrobacias del Circo del Sol, y falló contra la petición, la cual consistía en declarar inconstitucional el delito de homicidio por piedad, por la situación de indefensión del sujeto pasivo, por lo cual el delito aplicable debía ser el de homicidio agravado.

La Corte dijo que el homicidio por piedad se podía aplicar desde que se cuente con el consentimiento del sujeto pasivo y además lo practique un médico. Pero además con algo adicional, se dio la pauta para el consentimiento anticipado, ya que la Corte no dijo cuándo tenía que darse el consentimiento.

Esto quedó sin entenderse hasta la expedición de la ley Consuelo Devis, que terminó legalizando totalmente la eutanasia con la figura del documento de “voluntades anticipadas”.

Este es solo un ejemplo de cómo empezó el viacrucis del sistema democrático colombiano en manos de una dictadura judicial de la izquierda tomando como trinchera a la Corte.

Las aberraciones se multiplicaron

Tomaremos algunos ejemplos analizados por el politólogo y académico Jesús Herrera en el tema de aborto, por ejemplo, los magistrados tergiversan el precedente jurisprudencial e introducen restricciones a un derecho fundamental por la puerta de atrás.

Ejemplo 1: “En la Sentencia C-355 de 2006: en el numeral 5, los magistrados tergiversan el precedente jurisprudencial establecido en la Sentencia C-133 de 1994 al decir que en ella no se había reconocido al nasciturus como titular del derecho a la vida, cuando todo un aparte de la C-133 (numeral 5.1) recoge las diferentes disposiciones, de derecho internacional y de derecho interno, por las que se reconoce el derecho a la vida del nasciturus desde la fecundación”.

Ejemplo 2: En la Sentencia T-841 de 2011: el magistrado Humberto Sierra Porto inventa un supuesto “daño a la salud mental y proyecto de vida” de una menor de edad, cuando la misma ya había desistido del aborto y decidido tener a su hijo al encontrar el médico tratante en la EPS que el embarazo no representaba ningún riesgo para su salud. La Corte subvierte el concepto médico y científico de los profesionales de la salud, aun cuando en la misma sentencia se menciona que el niño ya había nacido y tanto él como su madre se encontraban bien de salud.

Ejemplo 3: Y uno de los peores, la Corte avala el homicidio de un niño nacido vivo. En la Sentencia T-388 de 2009: la Corte avala la práctica de homicidio en un niño nacido vivo, pues dice textualmente: “De acuerdo con el informe brindado por el procurador delegado para la defensa del menor y la familia, en cumplimiento del fallo reseñado, Salupcoop EPS practicó la interrupción del embarazo el día nueve de septiembre de 2006 por medio de cesárea, debido a que para aquel momento la actora contaba con seis meses de embarazo.” (numeral 7.3), y en efecto, en el seguimiento del caso que hizo la Procuraduría, se verificó el niño había nacido vivo y fue asesinado con posterioridad al nacimiento.

Los ejemplos son absurdamente abusivos con la Constitución, y están en número incontable, para una corte que por su función constitucional debe supuestamente protegerla, pero que ha hecho todo lo contrario.

La actual Corte

La actualCorte está compuesta por: Jorge Enríquez Ibáñez y Paola Meneses, se supone que el primero es provida, sin embargo, en una entrevista afirmó que había temas polémicos y que en esos temas la Corte se habían tomado atribuciones y que en el tema de la progresividad de derechos no se podían revertir.

La cadena de televisión Caracol dijo que Meneses iba a estar en contra del aboro, pero bueno, es Caracol (izquierda). Entonces tanto en el primero como en la segunda hay un gran agujero negro sobre qué decisiones podrían tomar.

Gloria Stella Ortiz y Diana Fajardo, se inhibieron el año pasado, ellas fueron las que votaron contra la ponencia de Linares. Es posible que le teman al debate público sobre este asunto.

Alejandro Linares, Antonio José Lizarazo (quien actualmente tiene en su despacho la demanda de las abortistas), y Alberto Rojas Ríos, sacaron un salvamento de voto explicando por qué no están de acuerdo con que la Corte se inhiba, que seguramente será la ponencia del actual caso.

Cristina Pardo, sería la claramente provida en la Corte. Sin embargo, se ha dedicado a sacar a todo el equipo conservador que tenía ese despacho, rompiendo la continuidad de la defensa de esas ideas. Eso riñe con lo que hacen los magistrados izquierdistas que conservan los equipos para darle continuidad a sus prevaricaciones.

Sus actuales magistrados auxiliares son del “combo de los Andes”. Gran desventaja tendremos.

José Fernando Reyes Cuartas fue el del caso que admitió el uso de tejidos de niños para toda clase de cosas, experimentación, con un largo etc. No tuvo en cuenta en lo absoluto una importante intervención ciudadana presentada por el equipo del Movimiento Solidaridad para detener esta arbitrariedad.

Las izquierdas abortistas saben que la Corte actúa basada en lo que se dice en los medios y de ahí su estrategia de golpear culturalmente al país (la campaña feminista de las verdes) como lo menciona Mónica Roa en la entrevista que le realiza la periodista Claudia Palacios en su libro Hembrujas. Amanecerá y veremos si aparece un movimiento provida con las características del argentino, que no se venda por puestos (UTLs) y contratos del gobierno, para hacerle un verdadero frente a las iniciativas asesinas de la izquierda y concretamente de la que está enquistada en la Corte con estos magistrados.

* Samuel Ángel, Abogado, escritor,
presidente del Instituto de Investigación Social Solidaridad.

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