Alcaldesa de Bogotá promueve xenofobia para ocultar su incapacidad

Escribe: Juan Felipe Vélez*.-

La Alcaldesa de Bogotá se ha dedicado no solo a cuestionar la actuación de la policía, sino a aplicar su xenofobia contra los venezolanos en una clara muestra de su incapacidad para gobernar. 

La Alcaldesa de Bogotá, Claudia López, en una intervención en la localidad de Kennedy, una zona popular de la capital colombiana, se refirió al problema de criminalidad en la ciudad. “No quiero estigmatizar a los venezolanos, pero hay unos que en serio nos están haciendo la vida de cuadritos. Aquí el que venga bienvenido sea, pero el que venga a delinquir deberíamos deportarlo inmediatamente”.

Aunque hay diversos estudios que confirman que los migrantes venezolanos incurren proporcionalmente menos en el delito que la población nativa, Claudia López insiste en asociar a un grupo entero de personas con la delincuencia, mientras se lava las manos al decir que no quiere estigmatizar. A pesar de las excusas de la Alcaldesa, la realidad es que Bogotá desde hace más de 30 años es un hervidero de delincuencia común.

El problema de delincuencia común de Bogotá

“Se disparó la delincuencia común” reza un titular del diario El Tiempo de 1991, mientras anotaba la escabrosa estadística de “112 actos criminales cada 24 horas. Cada día, en promedio, los ladrones se llevaron 13 vehículos en Bogotá”. Afortunadamente, esta escandalosa cifra de vehículos hurtados ha disminuido a tres diarios –gracias al accionar de la policía o a los interminables trancones (embotellamientos) de la capital–, ya siendo la nueva preocupación el “Robo de bicicletas en Bogotá: el delito que no da tregua”, como reza un titular de El Tiempo casi 30 años después.

En total, en la capital se han presentado 5.927 robos de bicicletas en 2020. Un total de 4.587 víctimas fueron hombres y 1.150 mujeres. Para ser precisos, el hurto a bicicleta se ha incrementado 20%. No obstante, en un plano general ha habido reducciones generalizadas en casi todas las modalidades como los  hurtos a personas (36%), las lesiones personales (43%) y el robo de automotores (27%), motocicletas (31%), comercio (51%) y residencias (37%); reducciones en las que incidió en gran medida la cuarentena que se decretó desde le pasado 25 de marzo en todo el país.

En perspectiva, a pesar de que la situación de seguridad de Bogotá ha mejorado por la cuarentena, la capital ha sido percibida como insegura por sus habitantes. Según la Encuesta de Convivencia y Seguridad Ciudadana de enero, 84% de los bogotanos se siente inseguro en la ciudad.

Teniendo en cuenta que la situación de seguridad de Bogotá siempre ha sido delicada, es cuando menos xenofóbico achacarle los mediocres resultados de seguridad de las alcaldías a un grupo de migrantes que huyen del hambre y de una dictadura, cuando muchas veces ellos son víctimas del propio delito.

Los retos de los venezolanos en un país apático

A pesar de que los venezolanos representan menos del 35% de la población de Bogotá son víctimas del 9,5% de los homicidios en la apital. Esta representación desproporcionada como víctimas de un delito tan grave como el asesinato es solo un reflejo de lo vulnerable que es la población venezolana en Colombia.

Aunque no se puede negar que hay venezolanos que han incurrido en delitos, en la mayoría de los casos estos se están integrando a las estructuras colombianas ya existentes, y bajo la realidad actual es difícil pensar en una banda de venezolanos que esté operando sin algún grado de complicidad con el hampa local.

En su mayoría, el inmigrante venezolano es una persona que ha tenido que cruzar la frontera por alguna trocha y llegó a la capital caminando. Dentro del trayecto, los migrantes son sometidos a toda clase de tormentos desde robos, actos de discriminación u odio y hasta violaciones para el caso de las mujeres.

Al responsabilizar a los venezolanos por la situación actual de Bogotá, Claudia López excusa las deficiencias de su administración en materia de seguridad así como su completa desconexión con la policía a la que se ha preocupado más por antagonizar y recriminar tras las recientes protestas por la muerte de Javier Ordoñez.

* Juan Felipe Vélez, Economista, Mc, escritor y liberal.

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