Alfonso López Pumarejo, el personaje del siglo XX

Escribe: Jorge Ancízar Cabrera Reyes

El pasado 20 de noviembre se conmemoró un aniversario
de su fallecimiento.

Hablar de un personaje del siglo XX de la talla del ex presidente Alfonso López Pumarejo, no es tarea fácil cuando su biografía todavía tiene mucho por contarle a los colombianos y en especial a sus coterráneos del Tolima; máxime cuando muchas de las instituciones creadas en su gobierno siguen vivas e irradiando ideas de cambio en el futuro, como producto imperecedero del talento humano con fuerza de pueblo, inspiradora de la “revolución en marcha” en una República Liberal que generó cambios profundos en los destinos del desarrollo y progreso del país que las páginas de la historia registra como fuente de viva creación y abrevadero de las generaciones venideras, tales como la función social de la propiedad privada y la justicia social como soportes fundamentales del estado social de derecho.

Alfonso López Pumarejo nació en Honda Tolima, el 31 de enero de 1886 y murió en Londres el 20 de noviembre de 1959; su padre el banquero Pedro A. López, luego de tenerle profesores privados de la calidad de don Miguel Antonio Caro, del doctor Antonio José Cadavid, de José Camacho Carrizosa, de don Lorenzo Lleras, de don José Miguel Rosales, de Cesar Julio Rodríguez lo envió en 1901 a estudiar economía a Inglaterra, estudio que perfeccionó en Nueva York y a su regreso en 1904, comenzó a colaborarle a su padre en sus negocios que tenían gran cobertura nacional y esto le permitió conocer de cerca la realidad nacional para ya con su experiencia manejar los destinos de los que en el idioma político se llamara “país nacional”.

Su experiencia adquirida de su padre, como banquero y comerciante recto, sencillo emprendedor y tenaz lo puso en práctica fundando en 1918 el Banco Mercantil Americano, del que se retiró en 1924 para dedicarse a la política social y de servicio al pueblo colombiano.

En textos políticos de Alfonso López Pumarejo, escritos por el estudioso doctor Benjamín Ardila Duarte, plantea tres etapas fundamentales en la vida y obra del insigne político tolimense: a) Desde su presencia en la Asamblea Departamental del Tolima hasta 1929. b) Desde la convención del teatro municipal de Bogotá hasta el 5 de agosto de 1945 y c) Desde el retiro del poder hasta su muerte en 1959 en Londres.

Tres influencias decisivas formaron a Alfonso López Pumarejo: Sus profesores privados; su vida en Inglaterra y las lecturas de publicaciones especializadas de la época: Los recuerdos de su abuelo Gólgota; fuera de estos maestros estelares, hay otra enseñanza inolvidable en el adolescente; Eloy Alfaro y los radicales de Ecuador; pero de todas las influencias especialmente la de Caro fue muy importante.

En 1915,fue Diputado a la Asamblea Departamental del Tolima y en varias oportunidades se ha tratado de rescatar de los archivos los anales de la Corporación, para tomar la línea de presencia de López Pumarejo en los inicios de su brillante y arrolladora carrera política. En 1925, fue elegido Representante a la Cámara por el Partido Liberal, hizo un llamado a su colectividad para que se “preparara para asumir en un futuro muy próximo la dirección de los destinos nacionales”luego de medio siglo de hegemonía conservadora.

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