EE. UU. entre el sueño americano o la agenda socialista

Escribe: Mamela Fiallo Flor*.-

En su discurso de aceptación de la candidatura republicana, el Presidente Donald Trump se explayó sobre los logros de su primer mandato y criticó con fiereza a Biden.

En un poderoso discurso en su oficialización como candidato presidencial, el mandatario Donald Trump habló sobre los logros de su administración y dejó bien en claro que esta es la elección más importante de la historia de los Estados Unidos.

Donald Trump aceptó la nominación presidencial como candidato oficial del Partido Republicano. Y lo hizo exaltando la excelencia americana, con un discurso poderoso y diametralmente opuesto al del Partido Demócrata, cuya convención se dedicó a dibujar la imagen de un EE.UU. sin salvación.

En su discurso de aceptación, el Presidente Donald Trump remarcó sus logros administrativos y lo que le espera a EE. UU –“la antorcha que ilumina al resto del mundo”– si llegase a triunfar Biden en noviembre: “En esta elección vamos a elegir si salvaremos el sueño americano o dejaremos que la agenda socialista acabe con nuestro destino. O creamos millones de empleos o destruimos nuestra industria”, siguiendo esa senda, el Presidente espetó que “Esta es la elección más importante de nuestra historia. Nunca los dos partidos habíamos tenido diferencias de principios e ideológicas tan grandes”.

El Presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó en su discurso que luchará para que EE. UU. siga siendo una nación fuerte donde prevalezca el sueño americano lejos del socialismo.

Los demócratas pintan un panorama apocalíptico de la nación, acorde las imágenes en las calles de las ciudades gobernadas por la izquierda. “Si le das poder a Joe Biden, la izquierda radical le quitará los recursos a los departamentos de policías alrededor de EE. UU. Mi administración siempre estará junto a los hombres y mujeres de las fuerzas de la ley”, exclamó.

Cuestionó a los demócratas por no exponer su agenda en la convención del partido. Por ello Trump expuso que sus opositores pretenden conseguir 7 billones de dólares aumentando impuestos. Lo contrario de su administración, que creó el mayor recorte de impuestos en la historia del país, lo que a su vez se tradujo en el mayor índice de desempleo en los últimos 50 años, siendo los hispanos y los afroamericanos los más beneficiados.

“Teníamos los mejores números de empleo de afroamericanos, hispanoamericanos de la historia de EE. UU hasta que llegó el virus. Y lo digo con modestia: he hecho más por los afroamericanos que cualquier presidente desde Abraham Lincoln”.

El desempleo llegó al nivel más bajo en la historia. Pero toda esa prosperidad se frenó, gracias al virus desatado en China, apuntó: “Con la llegada del virus chino, desplegamos el mayor movimiento desde la II Guerra Mundial. A ningún americano que ha necesitado un ventilador, se le ha negado, lo que es casi un milagro”.

“La tasa de mortalidad de Europa es hasta tres veces mayor que la nuestra, pero nadie escribe al respecto. Hemos salvado o apoyado más de 50 millones de trabajos americanos. Como resultado, hemos tenido la menor contracción económica en Occidente y la recuperación más rápida”.

También aprovechó para prometer antídotos contra el coronavirus: “Vamos a producir una vacuna para finales de año, o incluso antes. Saldremos más fuertes de esta pandemia”. “La agenda de Joe Biden es ‘made in China’, la mía es ‘made in the USA’”.

Trump aprovechó para señalar la complicidad de Biden con China. “La agenda de Joe Biden es ‘Made in China’, la mía es ‘Made in the USA’”. Pues acusa a Biden de haber despachado a millones de empleos a China y al respecto puntualizó: “Vamos a tomar nuestros negocios de China y los vamos a traer de vuelta a casa”.

De hecho, una de las frases más potentes de la noche tuvo relación con el sentimiento patriota, ya habitual en el Presidente, y su condenamiento al statu quo americano: “Juntos hemos quebrado con el dominio de la fracasada clase política. Ellos dicen: nosotros primeros. Yo digo: EE. UU. primero”.

El mandatario señaló cómo Biden aprovechó los millones de dólares donados por los obreros que confiaron en él, cómo los abrazaba. En ese momento provocó la risa del público, dada la reputación de Biden de hacer demasiado contactó físico con las personas, al punto de tener denuncias por acoso sexual.

Uno de los puntos fuertes del discurso de Trump fue señalar la hipocresía del Partido Demócrata, que alega velar por los desfavorecidos, pero no tiene problemas en apoyar el aborto en edad avanzada: “Joe Biden dice que tiene simpatía por los vulnerables, pero su partido apoya el aborto tardío de bebés indefensos. El Partido Demócrata habla de decencia moral, pero no tienen problema con detener el corazón de un bebé en el noveno mes de embarazo”, espetó.

Desregularizar la economía y bajar los impuestos
para crear 10 millones de empleos

Una base pilar del discurso de campaña del Presidente fue que continuaría desregularizando la economía, permitiendo el auge de la iniciativa privada y rebajando impuestos “vamos a continuar bajando los impuestos y desregularizando la economía a niveles nunca antes vistos, y vamos a crear 10 millones de empleos en los próximos meses”, dijo Trump. A lo que también agregó “voy a recortar impuestos muy sustancialmente a madres y padres que trabajan”.

En ese sentido su política económica seguirá estando basada en permitir el auge de las empresas privadas y quitarle poder al gobierno, para que el mismo resida en la ciudadanía. Menos intervención en la economía y menos impuestos, brinda a los norteamericanos mayor independencia.

El trágico legado de Obama que Trump arregló: Medio Oriente

Uno de los puntos más importantes del Presidente fue, sin duda, señalar el desastre que dejó en Medio Oriente la administración predecesora de Obama, apoyada por Biden. Por ello, Trump, señaló que cuando asumió el poder “Medio Oriente estaba en caos. ISIS estaba fuerte, Irán estaba creciendo y la guerra en Afganistán parecía no terminar. Nos salimos del terrible acuerdo nuclear con Irán”. E incluso logró un acuerdo de paz entre los Emiratos Árabes Unidos e Israel.

Trump recordó: “Este mes logramos el primer acuerdo de paz en Medio Oriente en 25 años. Acabamos con el califato de ISIS y matamos a su fundador y líder, Al-Bagdhadi”. Y no dejó por alto la operación donde liquidaron al “primer terrorista del mundo”: Soleimani.

Trump no desaprovechó la ocasión para apuntar a su contrincante: “Biden votó por la guerra de Irák, se opuso a la operación contra Osama Bin Laden, se opuso al asesinato de Soleimani. China va a controlar nuestro país, si Joe Biden gana”.

Conclusión del poderoso discurso

Finalmente, Trump destacó cómo el Partido Demócrata se alimenta de quebrar el espíritu de los americanos para declararse su salvador. En su creciente culto al Estado y la figura del partido, incluso removieron toda mención de Dios previo a cantar el himno nacional. Trump, al contrario, busca animar a sus conciudadanos a rescatar lo mejor de su nación, su historia, valores y resultados.

En síntesis, Trump presenta las elecciones de noviembre no como la contienda convencional entre republicanos y demócratas sino como una lucha entre el bien y el mal, donde el rol de los EE. UU. es ser la luz de la antorcha de la libertad frente a la amenaza de la extrema izquierda con ansias de poder.

Esta nota fue elaborada en colaboración con Emmanuel Rondón.

* Mamela Fiallo Flor es profesora universitaria, traductora, columnista y firme amante de la libertad.

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