El Boga entre la realidad y la leyenda

Escribe: Jorge Ancizar Cabrera Reyes

Escultura del Boga ubicada a la entrada del Banco de la República en Ibagué y obra de Julio Fajardo.

El pasado 6 de marzo del año 2020, en el día Internacional del Escultor, hay que destacar una de las esculturas emblemáticas  el  Monumento “El Boga” escultura realizada por el artista y Profesor de la Universidad del Tolima Julio Fajardo, ubicada en el Edificio del Banco de la República, Parque Murillo Toro de Ibagué Tolima Colombia, siendo una obra que habla de la historia y las tradiciones de nuestro Territorio Tolimense.

“La leyenda cuenta que Pablo Tique, un indígena pijao, pescador del Río Magdalena, una noche discutió con su esposa gritándola y salió de la casa insultándola; dicen que el mohán lo escuchó y lo convirtió en su esclavo. Por eso cuando hay subienda los pescadores lo escuchan decir “boga” que significa rema. También cuentan que cuando los campesinos necesitan que el Boga se calme ponen a la orilla tabacos y sal como ofrenda”. Esto fue publicado el 2 de septiembre de 2011 por monumentos de Ibagué.

El Boga es muy común en el sur del Tolima y es obra de los pescadores, que además construían de forma rudimentaria una balsa o guando en vástagos de plátano o del árbol del balso. Dicho vehículo artesanal servía de embarcación y transporte de los productos que se cultivaban en las vegas de los ríos principalmente el Magdalena y el Saldaña como el plátano, la yuca el maíz y otros productos agrícolas. Se transportaba también aves como la gallina, el pollo, el gallo y porcinos en esas embarcaciones artesanales, que en nuestra infancia recordamos y que era el medio de transporte utilizado para sacar sus cosechas y animales domesticados para la venta.

Recuerdo como si fuera ayer que desde Ataco, mi pueblo natal, se embarcaban por el río Saldaña hasta su desembocadura en el río Magdalena en Purificación y de ahí llegaban hasta el puerto de Girardot, para vender sus productos.

El Boga siempre iba ubicado en la parte de adelante de la balsa con sus pantalonetas o chingas, su canalete, su vara larga de madera y esos eran los instrumentos para conducir esa balsa artesanal.

El Boga combinaba su labor de campesino, transportador de balsa y vendedor de sus productos, e igualmente realizaba la pesca artesanal con su chile, la atarraya, y el pescado que cogía los vendía en el mercado y dejaba para su manutención.

En la época presente ésta actividad se ha mermado y tiende cada día a terminarse.

Recuerdo que uno de los Bogas de Ataco era don Gonzalo Romero Cardozo, que realizaba esa labor cotidianamente con dedicación y amor a su río Saldaña y a su entorno natural.

Don Gonzalo Romero Cardozo ya fallecido, era el padre del ilustre atacuno y tolimense poeta Nelson Romero Guzmán.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *