El día que Gardel le “salvó la vida” a Frank Sinatra

Escribe: Marcelo Duclos*.-

Según el mismo Sinatra, si no fuera por el cantante de tango, su vida hubiera tomado un rumbo desastroso. Foto: Diseño PanAm Post

Ambos cantantes tuvieron una juventud problemática a principios del siglo pasado. El tanguero, unos años mayor, le dio un consejo al norteamericano, que terminó cambiándole la vida para siempre.

A 130 años del nacimiento de Carlos Gardel, su voz sigue tan vigente como siempre. Pero además de su destacada obra y su talento inigualable, sus historias personales merecen siempre un párrafo aparte. En sus 45 años de vida, el cantante y compositor tuvo tantas vivencias interesantes que, aún hoy, sus biógrafos continúan discutiendo fechas, lugares y separando leyendas de hechos verídicos.

Una de las historias, que podría entrar sin dudas en la lista de los mitos improbables, es la del consejo que terminó cambiando la vida de un joven Francis Albert Sinatra. Sin embargo, muchos años después de los hechos, las declaraciones mismas del viejo Frank corroboraron la trascendente anécdota ocurrida el 14 de enero de 1934.

Como Gardel conoció a Sinatra

El cantante argentino (no vamos a entrar en discusiones al respecto, ya que el mismo Gardel reconoció que nació “en Buenos Aires a los dos años y medio”) se encontraba en Nueva York, contratado por una radio norteamericana que transmitió dos especiales con su música. Luego de las exitosas emisiones, un joven quinceañero desvergonzado se acercó a saludarlo y a expresarle su admiración. Él también cantaba, pero lo hacía de forma amateur. La vida conflictiva del hampa newyorkina le tiraba un poco más que el micrófono y la música.

Gardel aceptó el diálogo amablemente, que transcurrió como pudo, entre el inglés, el español y el italiano, y compartieron un rato de charla. Curioso, el tanguero le preguntó al adolescente confianzudo sobre su vida. Sin embargo, la que contestó fue su novia que, indignada, le dijo al “Zorzal Criollo” que, a pesar de contar con una voz privilegiada, Sinatra prefería la vida problemática y los conflictos con la policía.

Por su experiencia de juventud, Gardel habrá empatizado con aquel muchacho. Cuenta la historia, que no conocemos con lujo de detalle, que Gardel tuvo una juventud problemática y que contaba con un importante prontuario policial, y un comisario, admirador de su música, habría prendido fuego al expediente como regalo de fan.

Probablemente Sinatra haya cantado algo esa noche a capela, ya que Gardel le recomendó enfáticamente que se presente en un concurso de la radio que lo había contratado en Nueva York. Sinatra no tenía ni la más mínima idea de la competencia, pero decidió anotarse y se presentó como “recomendado” por la estrella argentina.

No hay que conocer la historia para imaginar el final. Frank Sinatra obtuvo el primer puesto y así comenzó su exitosa carrera. Gardel murió un año después y nunca supo hasta donde llegó su joven admirador al que le cambió la vida.

En 1981, Sinatra vino a cantar a la Argentina, pero antes de su presentación en el Luna Park decidió ir a caminar solo por las calles del Abasto, que vieron crecer a Carlos Gardel. Los que tuvieron la suerte de presenciar al insólito turista parado en la esquina de Jean Jaures y Corrientes aseguran que el famoso cantante norteamericano exclamó “gracias por enseñarme a vivir, señor Gardel”.

La vieja anécdota de casi cinco décadas atrás, Sinatra la compartió con muchos argentinos en su paso por Buenos Aires. A todos ellos les dijo: “Carlos Gardel me salvó la vida”.

* Marcelo Duclos, nació en Buenos Aires en 1981, estudió periodismo en Taller Escuela Agencia y realizó la maestría de Ciencias Políticas
y Economía en Eseade.
Es columnista de opinión invitado de Infobae y músico.

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