El “paro” de los petroñeros vándalos

Escribe: Luis Hernando Granada C.

Los petro-zombis en acción.-

Si bien es cierto que el Estado debe aceptar las movilizaciones, tal como reza en el Artículo 37 de la Constitución Nacional donde reza: “Toda parte del pueblo puede reunirse y manifestarse pública y pacíficamente. Sólo la ley podrá establecer de manera expresa los casos en los cuales se podrá limitar el ejercicio de este derecho”, también es cierto que la Ley se queda corta cuando no obliga a los organizadores y promotores de estas marchas y paros, a responder por los daños que se derivasen del mismo.

Por eso cualquier malandro terrorista, convoca y siembra el caos y el terror a través de saqueos, bloqueos al transporte, agresiones a la fuerza pública, atentados contra el comercio y todo tipo de vandalismo. 

Todos conocemos el prontuario de Gustavo Petro; todos conocemos sus amenazas cuando fue derrotado por Duque en las presidenciales, y conocemos que juró incendiar al país porque según él, le “robaron” la presidencia. Pero conocemos también que es un sicópata que cuando militaba en el M-19 mandaba a cavar inmensos huecos en la tierra a donde arrojaban a sus secuestrados vivos, a las cuales les echaban tierra encima para asesinarlas. Todos conocemos sus hazañas en el Palacio de Justicia en 1.985 cuando mandó a quemar el Palacio para destruir expedientes de los extraditables, y recordamos además su atentado contra la Embajada de República Dominicana en 1.980, en un acto criminal llamado “Operación Libertad y Democracia”. ¿Cuál libertad y cuál democracia?.

Y obviamente muchos son los delitos imputados, pero como nuestra Justicia es laxa, el comandante Aureliano es “indultado” y premiado como muchos otros con cargos públicos y jugosas recompensas. 

Hoy, luego de otra jornada criminal, convocando a un paro por demás injusto, a él y a sus cómplices se les debería instaurar un juicio de responsabilidad civil por loa saqueos y demás actos vandálicos del pasado 21 de noviembre.

Ahora que los desastres y las pérdidas son millonarias, incluyendo víctimas humanas como las de Santander de Quilichao, se dice que el paro no lo convocó él, sino las centrales obreras y los estudiantes. ¿Y es que acaso las centrales obreras, la Confederación General del Trabajo y la Central Unitaria de Trabajadores no son sus cómplices, o ahora van a negar que son de la izquierda criminal? Pero en este punto vale la pena preguntar: ¿Con qué autoridad moral estas centrales obreras convocan a un paro cuando ellas no han hecho absolutamente nada, ni siquiera para mejorar el sueldo mínimo de los trabajadores?… ¿Por qué si dicen favorecer al trabajador colombiano no ejecutan la aprobación de la Ley del Vigilante, aprobada pero no reglamentada y la cual favorecería a más de 270.000 guardas de seguridad?…  ¿Qué papel desempeñan estas centrales obreras frente a los abusos de los patronos?… ¿Por qué no hacen respetar la Ley de Seguridad Industrial? Jamás he conocido que hayan hecho algo en beneficio del trabajador colombiano. Entonces, vuelvo a preguntar: ¿Con qué autoridad moral convocan aun paro en defensa del pueblo trabajador?

Otro sector que participó en el paro fue el estudiantil. ¿Acaso a través de sus querellas y manifestaciones el gobierno no les adjudicó cuatro billones más para su normal funcionamiento… Pienso que el Estado solo está obligado a favorecer la educación pública, las universidades del Estado, ampliando su cobertura y garantizando su calidad y eliminando la de los “tirapiedras”. ¿Está obligado el Estado a hacerle aportes a las Universidades privadas cuando sabemos que ellas solas se sostienen y que gracias al oneroso costo de sus semestres se sostienen sin dificultad y amplían sus sedes como tiendas de barrio?… ¿En cuanto a la salud, en el gobierno Duque no se pagaron las deudas que tenía este sector dejando todo al día? Otra cosa muy distinta es que los mandos medios y las EPS se roben el dinero o le den otro rumbo, así como los contratistas del PAE le dan otro destino a los recursos, similar a lo que hacen los mandatarios seccionales con los dineros de las regalías. Eso no lo ven, y si lo ven, jamás lo van a reconocer los mamertos.

Pero dejemos a un lado las centrales y las acciones buenas o malas del gobierno y volvamos con el terrorista: Petro es un mal perdedor y tiene razón de serlo porque es sicópata y estos extraños y depravados seres son tercos por naturaleza. No les importa el bien común y menos sus semejantes aunque se benefician de ellos, al menos haciendo bulto y cometiendo desmanes.

Utilizando a las centrales obreras, a los estudiantes ignorantes de la realidad del socialismo/comunista, apoyado por artistas o imitadores pagados y reinas de belleza igualmente torpes en materia política, Petro convoca a un paro. No era difícil porque además cuenta con el apoyo de las farc, el eln, Foro de Sao Paulo y otros frentes y países criminales como Irak, Cuba y Venezuela, además de otros pequeños y grandes grupos criminales a nivel del narcotráfico.

Él lo dijo, lo dice y lo repite que acabará con el gobierno de Duque. Por eso el paro se llevó a cabo y ahora muchos no saben quiénes fueron los organizadores, aunque de todas formas hay un comité organizador, pero eso no importa porque habitamos un país donde el delincuente lanza la piedra y esconde la mano.

Lo que importa son las consecuencias; Colombia tiene grandes falencias, desde un Congreso corrupto, el más corrupto de la historia, hasta un equipo de gobierno obsoleto y criminal como el Ministro de Hacienda.

Sin embargo, vuelvo a las consecuencias: El paro dejó más de cien víctimas entre muertos y heridos; dejó más de un centenar de personas trabajadoras, comerciantes y humildes informales en la ruina porque los vándalos les destruyeron sus negocios, rompieron sus establecimientos, los saquearon y hasta a la señora de los tintos le rompieron sus termos. Lo que duele y produce ira e intenso dolor, es que muchos de estos vándalos fueron pagados por la izquierda para causar caos e infundir terror. Muchos ya hablaban de una “guerra civil”.

La Policía fue insuficiente para controlar la turba de desadaptados. Duque entonces se vio obligado a recurrir al Ejército Nacional, pero para los mamertos esto fue un acto de represión. Claro, los mamertos ignoran el Artículo 217 de la Constitución Nacional que reza: “La Nación tendrá para su defensa unas Fuerzas Militares permanentes constituidas por el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Las Fuerzas Militares tendrán como finalidad primordial la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y del orden constitucional”

Eso sirvió para contener los desmanes, aunque con aire de victoria, algunas centrales obreras y manifestantes llamaron a mantenerse en las calles hasta que les responda el gobierno de Duque, y Duque les respondió públicamente y les garantizó que en esta semana iba a iniciar los diálogos sociales, pero aun así muchos desadaptados llamaban a seguir con sus vandálicas hazañas, programando “cacerolazos”, “velatones” y otras formas de protesta.

Petro se equivocó otra vez y perdió de nuevo. De 48 millones de colombianos, máxime se podrían calcular un promedio de cinco millones de marchantes en todo el país, teniendo en cuenta que muchos de estos vándalos recibieron entre cien y trescientos mil pesos. Ya nadie come de paro, de marchas, de revueltas malintencionadas. Yo pienso que si a Petro y a la izquierda en general le interesara la justicia social y el bien común para los colombianos, las protestas deberían  ser enfocadas a eliminar por ejemplo el 4 X 1000, un gravamen creado mediante el Decreto 2331 de 1998, debido a la emergencia económica de la época. Su tiempo de vigencia fue calculado por espacio de un año, pero ya llevamos veinte años con un gravamen injusto. Los fallos de la Corte Constitucional –sentencias C-122 y C-136 de 1999– decidieron que el dinero que se recaudara con este mecanismo se destinaría a la banca pública, a las cooperativas financieras y a los alivios para los deudores del sistema UPAC de la época. Qué absurdo… ¿Acaso existe la más mínima posibilidad de que un banco quiebre?

Pienso igualmente que Petro, si realmente pensara en Colombia, estaría organizando sus vándalos contra el IVA, el Impuesto sobre el Valor Agregado que grava el consumo. El cuento es que el ingreso obtenido por este impuesto sirve para proporcionar recursos al Estado. ¿Por qué tiene que el ciudadano de a pie pagarle al Estado más impuesto?… Señor Petro, ¿no sería mejor marchar para reducir el Congreso y acabar con tantas prebendas y dádivas para los congresistas tales como pago de escoltas, vehículos blindados, telefonía, pasajes y otros más? Esa sería una buena causa para marchar… ¿Estaría de acuerdo, señor Petro en frenar ya las prebendas que se les están otorgando a fuerzas insurgentes como las farc y el eln que ya ascienden a más de 128 billones (con B) de pesos sin tener en cuenta que en el proceso amañado de paz, es decir, en el negocio del comandante Chucky Santos y los terroristas, narcotraficantes y violadores de las farc se invirtieron más de 40 billones.(otra vez con B)?

Hay muchos motivos para marchar, para protestar, pero el paro fracasó precisamente porque los pretextos eran: una Reforma pensional que apenas están en estudio; una Reforma Pensional que también se encuentra en estudio; un abandono al sector estudiantil que es totalmente falso. El gobierno no puede sostener zánganos. Está obligado a construir más universidades públicas y a dotarlas con el personal docente suficiente, pero no a mantenerlos de todo a todo.

Y ojo, señor incendiario Petro, la reforma laboral debe contemplar el impedimento para que los pensionados, que llegan a dos y tres pensiones, sigan trabajando quitándoles el pan de la boca a las nuevas generaciones de profesores y maestros. La pensión de los congresistas y ex presidentes es algo que valdría la pena estudiar para echarla abajo.

¿Qué tan reducido tiene el cerebro Gustavo Petro que no ha pensado en hacer marchar para echar abajo o regular más favorablemente los TLC bodrio que acabó con las esperanza y las ilusiones de campesinos, fabricantes y productores colombianos?… ¿Y si le interesa la paz, por qué no organiza marchas contra los narcotraficantes, los que siembran, procesan y venden la coca? Recuerde que mientras existan tantos cultivos de coca no es posible la paz en Colombia porque los líderes sociales y los indígenas sanos, los están asesinando los narcotraficantes en su lucha por el poder en el manejo de dicho negocio. ¿O es que necesita la maldita “yerbita” para mantener despiertos a sus zombis seguidores?

¿Está desesperado por alcanzar el poder? Gánese la voluntad popular con acciones favorables al pueblo. Incendiar el país con paros y marchas no es el camino, porque todos sabemos que el socialismo/comunista está detrás de Colombia por sus grandes riquezas.

Además todos sabemos que el comunismo/socialista es destructivo y criminal y solo ha llevado la miseria, la pobreza, la muerte a países como Cuba, Venezuela, Ecuador, Chile y Bolivia, entre otros.

Y por último, es mediocre en cualquier ser humano, pensar o creer que luego de que el comandante comunista Chucky Santos dejó el país en bancarrota, cualquier presidente, sea quien sea, pueda restablecer el orden en tan solo quince meses. Por eso el coro ahora es no más paros, no más marchas, no más farc, no más Petro.

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