El pueblo dice sí; el Congreso le hace pistola

Escribe: Luis Hernando Granada C.

O se reduce el Congreso o se elimina para poder hacerle frente a la reactivación económica.-

No cabe duda que la presencia y permanencia durante largo tiempo del Coronavirus, ya creó y seguirá creando el caos económico en el país, especialmente para los pequeños empresarios y emprendedores.

Obviamente en este sentido, si el gobierno quiere cumplirle al pueblo, la reducción del gasto público es una inminente necesidad. Rubros como los pagados a la JEP, a los payasos del posconflicto, a miles de funcionarios públicos, se deben reducir mientras otros hay que eliminarlos de raíz. Y tal vez entre esos “rubros innecesarios” se encuentran lo que se pagan sin sentido, sin beneficio alguno a los congresistas. De ahí que nuevamente –pero por enésima vez–, el CD vuelve a proponer “tímidamente” la reducción del Congreso. ¿Y porque tímidamente? Porque mal contados el Congreso tiene 108 senadores y 172 representantes a la Cámara, y la gran mayoría de ellos solo se limitan a cobrar su oneroso salario, pero los proyectos de Ley, las Reformas que beneficien al pueblo, no se ven por ningún lado. Y aun así, teniendo en cuenta el “sueldo base”, la clase trabajadora debe pagar la no despreciable suma de $9.000´000.000 cada mes, sin sumarle a esta cifra los rubros correspondientes a los carros blindados, escoltas, asesores de asesores, secretarias, mantenimiento de oficinas, viáticos y las correspondientes primas. Lo anterior quiere decir que el desangre anual supera la suma de los $108.000´0000.000, cifra que sería de gran ayuda en esta emergencia social, empresarial y sanitaria a causa del Covid-19.

Por eso el CD presenta un proyecto para lograr la reducción del Congreso para reactivar la economía. Pero sigo sosteniendo que la iniciativa sigue siendo tímida porque se buscaría que el Senado quede conformado por 51 integrantes y la Cámara por 106 miembros, incluyendo las curules especiales y “amañadas” que el mal llamado “acuerdo de paz” le otorgó a la mafia transnacional comunista/socialista de las farc, en un negocio maquiavélico realizado no entre el pueblo colombiano y los criminales, sino entre los criminales de las farc y el ya célebre camarada Chucky Santos. Pero la verdad, es que de acuerdo a lo que hacen, legislando solo para ellos, dos congresistas por Departamento son más que suficiente y siempre y cuando les bajen el sueldo a $10.000.000 mensuales.

Óscar Villamizar, representante por el CD sostuvo que “esta iniciativa va a generar un ahorro para el Estado de 316.400 millones de pesos y con estos recursos se puede hacer una inversión y reactivar la economía”. Pero estas cuentas las hace Villamizar sobre la base de 157 congresistas, suma de congresistas que sigue siendo alta.

Cabe anotar que esta iniciativa vuelve a estar vigente retomando la propuesta del expresidente Álvaro Uribe Vélez en los “Cien Puntos” de 2002 y sustentada porque Italia aprobó la ley que redujo el número de parlamentarios. Sin embargo, ya me parece oír las voces de los contradictores del proyecto, basándose en el absurdo argumento de que “estarían legislando sobre ellos mismos”.

De hecho, ya sucedió: El año pasado se intentó bajarle el sueldo a los congresistas, pero se hundió en la Comisión Primera de la Cámara porque solo uno de sus 35 miembros votó a favor.

No cabe duda, los congresistas son indolentes y poco o nada les importa el pueblo.

Otros impedimentos

Los criminales de las farc fueron los primeros en pegar el “brinco”, siendo que no hay nada más absurdo que estos criminales tengan 10 curules, por orden del camarada Chucky Santos al firmar a la brava los mal llamados acuerdos de paz. Según ellos, el proyecto de reducir el Congreso es para quitarles las curules que no merecen y que sí generan más gastos. 

Calificó la iniciativa como un ataque y una forma de “hacer trizas” el Acuerdo de Paz.

El “acuerdo” que firmaron el camarada Chucky Santos y los criminales narcoterroristas de las farc el 24 de noviembre de 2016 determinó que, durante las elecciones de 2018 y 2022, la hoy mal llamada exguerrilla tuviera cinco curules en la Cámara y cinco en el Senado. Nada más absurdo que darle lugar en el Congreso a los criminales de la mafia transnacional comunista/socialista.

Es muy difícil ajustar tornillos y tuercas a la iniciativa y todo parece indicar que a través del Congreso, la iniciativa termine archivada, porque no hay ente más corrupto en Colombia que el Congreso de la República. Es decir, que de momento y mientras el pueblo soberano no lo exija a través de otro mecanismo, la reactivación económica de Colombia no será a través de esta iniciativa.

Pero las curules deben reducirse en proporción, aunque algunos congresistas sigan aduciendo que  ellos deben seguir gozando de esas 10 curules que no se merecen y que de nada le han servido a Colombia.

Lo único cierto es que el Congreso hay que reducirlo, lo cual incluye la reducción de esos onerosos e injustos sueldos. Si se lograra lo anterior, si se eliminara el otro bodrio anticonstitucional de la JEP y si se le rebaja el sueldo a muchos funcionarios públicos, nivelándolos con los 10 millones que recibirían los congresistas, se podría pensar en hacerle frente a la reactivación económica que tanto necesita Colombia.

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