Generación 21, la generación perdida

Escribe: José Francisco Cuevas*.-

La mayoría de quienes integran la Generación 21 por esencia son anarquistas, por ende, tienen un nulo respeto por la autoridad y las leyes, ellos creen estar al margen de la ley y el problema siempre es del otro. 

Ellos abrazan todas las ideas de izquierda, sin entender absolutamente nada. Como no son grandes lectores y el 80% no entiende lo que lee, no es muy difícil convencerlos.

Los denominan generación 21, ya que rondan entre los 21 hasta los 30 años de edad, no se pierden ninguna marcha y son insaciables en exigir derechos. Quieren cambiar el país completo y con suerte terminaron el colegio.

Agustín Laje la denomina la generación de imbéciles y no se equivoca, ya que este fenómeno se da en toda la región. La intensidad con que se manifiesta en Chile me llama poderosamente la atención.

¿Qué motiva a ésta generación? ¿Cómo se origina? ¿Tiene representación? Lo lamentable es que esta generación la tuvo mucho más fácil que las generaciones anteriores. No entienden principios de escasez, tampoco la palabra ahorro y mucho menos deberes. Contarles a ellos que muchos miembros de la generación anterior debían usar un par de zapatos al año, no lo entienden.

Quieren otro país, pero no quieren estudiar ni tampoco trabajan, pretenden vivir del cobre, del litio o del fruto del trabajo ajeno.

Como no saben nada de nada y dan cátedras como si fueran doctores en física nuclear, para ellos la solución es muy fácil, subir impuestos, aumentar el gasto y se quedan en eso, además que ellos consideran el “Estado” como un proveedor con recursos ilimitados, por tanto el Estado debe subsidiar una serie de cosas.

Por esencia son anarquistas, por ende, tienen un nulo respeto por la autoridad y las leyes, ellos creen estar al margen de la ley y el problema siempre es del otro. El profesor es malo, los sueldos son bajos, fue culpa del Carabinero y por último es culpa del sistema. Son incapaces de reconocer sus debilidades y errores.

Ahora tienen un representante en la carrera presidencial, el diputado Gabriel Boric Font, pura improvisación y uno más que fue incapaz de terminar la educación superior, pero se cree competente para ser Presidente de un país.

Existe responsabilidad intergeneracional en trasmitir ciertos principios y valores mínimos, además de enseñar un poco de historia y respeto por la autoridad. Vendrán nuevas generaciones capaces de construir la destrucción de la actual y será un nuevo volver a comenzar.

* José Francisco Cuevas Vila es ingeniero comercial con mención en Economía de la Universidad Andrés Bello y Master of Arts en Economía de la Universidad Europea de Madrid y Universidad Andrés Bello.

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