La Edad Media colombiana

* Andrés Villota Gómez.-

√öltima oportunidad para los colombianos, porque si llega Gustavo Petro al poder, se va a quedar ah√≠ de manera vitalicia, como el gran se√Īor feudal intocable de Ci√©naga de Oro que siempre ha sido

En menos de seis meses, los colombianos tienen su √ļltima oportunidad para terminar con la Edad Media y poder transitar hacia el Renacimiento.

El Presidente venezolano R√≥mulo Gallegos incluy√≥ a Fidel Castro, un g√°ngster cubano, en la delegaci√≥n de su pa√≠s (el de Gallegos) que participaba en Bogot√° en la IX Conferencia Panamericana, con la misi√≥n de crear una revoluci√≥n artificial que tumbara al Presidente Mariano Ospina P√©rez e impusiera una dictadura comunista.

Sucesivos asaltos a la democracia colombiana despu√©s del 9 de abril de 1948, como la Toma del Palacio de Justicia en noviembre de 1985, tras la que Pablo Escobar Gaviria y sus socios, los m√°ximos dirigentes del grupo terrorista M-19 (el mismo de Gustavo Petro), quer√≠an imponer una narco dictadura comunista, y la reciente intentona de golpe de Estado ocurrida en noviembre del 2019, financiada tambi√©n desde Venezuela, han sido intentos desesperados de la minor√≠a comunista por imponer su dominio total sobre los colombianos.

El periodo de la violencia bipartidista fue el premio de consolación para los comunistas que no se pudieron tomar el poder a la brava en 1948. Se creó el caos rural, capitalizado por un grupo de bandoleros analfabetas que, con el tiempo, los comunistas instrumentalizan y los cubren bajo el manto romántico de la lucha social de las guerrillas revolucionarias.

El levantamiento en armas en contra del Estado ‚Äútirano‚ÄĚ justific√≥ sus cr√≠menes y marc√≥ el inicio de la amenaza terrorista de los grupos comunistas que sumi√≥ a Colombia en un estado permanente de miedo, de terror, de letargo, de atraso, de subdesarrollo econ√≥mico, de ignorancia y de sumisi√≥n total que puede ser considerado como el inicio de la Edad Media colombiana.

El antrop√≥logo Thomas Fisher compil√≥ una serie de relatos de los extranjeros que visitaban Bogot√° en el Siglo XIX. Todos los relatos coinciden en que la distinci√≥n social de la ‚Äúgente decente de Bogot√°‚ÄĚ no estaba asociada a la riqueza porque los ricos eran los habitantes de las provincias cercanas de la Sabana de Bogot√° o los que proven√≠an de las regiones que prosperaban gracias a la explotaci√≥n de las minas y de los cultivos dedicados a la exportaci√≥n.

El auge que experimentaba el desarrollo de la econom√≠a colombiana durante la primera mitad del Siglo XX hab√≠a recibido su primer ataque durante el Gobierno de Alfonso L√≥pez Pumarejo cuando impuso su versi√≥n del New Deal, sin necesidad, lo que no solo signific√≥ un freno para la iniciativa privada sino que justific√≥ y dispar√≥ el intervencionismo estatal y su costosa operaci√≥n burocr√°tica que aument√≥ de manera desproporcionada los tributos que deb√≠an pagar los colombianos (como en la Edad Media).

En la primera mitad del Siglo XX la agroindustria colombiana estaba al mismo nivel que la de Estados Unidos o Argentina. La facultad de Ingeniería Agrónoma de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Palmira, era un referente continental y recibía a los mejores jóvenes para que se formaran en el sector primario de la economía que creaba riqueza y bienestar en toda la geografía nacional por ser Colombia un país con vocación agroindustrial y contar con unos suelos privilegiados, aptos para todo tipo de cultivos. La prosperidad del campo colombiano era evidente.

A pesar de no ser un manuscrito medieval, aunque parece, ‚ÄúEl Capital‚ÄĚ de Karl Marx ha sido el manual para dominar a la sociedad y sumirla en una situaci√≥n de atraso, de miedo, de miseria y de subdesarrollo permanente, propia de la Edad Media. El aporte violento al m√©todo comunista lo hizo Georges Sorel, un ultramarxista que advirti√≥ que, por las buenas, jam√°s iba a pasar lo que dijo Marx y, por eso, tocaba usar la ‚ÄúAcci√≥n Directa‚ÄĚ que fue el g√©nesis del accionar terrorista fascista de los grupos armados comunistas colombianos.

El fracaso del capitalismo hab√≠a que fabricarlo, creando pobreza y miseria. La guerra contra el bienestar y la prosperidad en las ‚Äčzonas‚Äč rurales atac√≥ a los que generaban empleo y riqueza que fueron perseguidos, asesinados, secuestrados, extorsionados y despojados de sus tierras por las farc, el M-19, el eln, el epl, el Quint√≠n Lame y una larga lista de grupos de forajidos que lavaban sus cr√≠menes invocando ‚ÄúEl Capital‚ÄĚ de Marx o citando de memoria alguna frase corta de Hegel o de Nietzsche.

La violencia desbordada en el campo colombiano, creó grandes olas de migración interna y externa. Las grandes migraciones del campo a la ciudad, formaron cinturones de miseria que fueron capitalizados por los curas de la Teología de la Liberación que, para ganar adeptos, decían que ser pobre era clave para llegar al cielo y que la vida llena de sufrimiento y miseria, sumaba millas para poder ganarse la salvación eterna, aunque si se querían liberar, tenían que optar por el comunismo.

Determinismo medieval puro

La ONU, fiel a su esencia de fabricar problemas para crear soluciones y poder justificar su existencia, delegó a la oenegé regional CEPAL para promover la sustitución de importaciones con industrias que formaran un proletariado que se tomara el poder. El grave problema fue que a la élite sindical le gustó vivir las mieles de sus privilegios y terminaron quebrando a las empresas con sus reclamos desproporcionados que violaban la racionalidad económica. Que el 80% de empresas de Colombia, hoy sean PYMES, es la lógica consecuencia de esa quiebra generalizada de industrias que terminó creando una gran clase empresarial y no obrera. Salió al revés la intención cepalina.

Ese rev√©s oblig√≥ a replantear la estrategia y se enfocaron en la educaci√≥n superior, creando cientos de programas acad√©micos in√ļtiles, formando a una generaci√≥n mediocre, incompetente, improductiva, parasita, para poder aumentar el lastre social y crear m√°s y m√°s pobreza e inconformismo social ilustrado. Limitaron, tambi√©n, la frontera agr√≠cola convirtiendo las tierras productivas en Parques Naturales. Si dejan otros 20 a√Īos m√°s a la misma bur√≥crata, Colombia ser√≠a un gran Parque Natural en los pr√≥ximos 10 a√Īos.

El nuevo siglo trajo la ret√≥rica del cambio clim√°tico, que ha servido de pretexto para que los grandes proyectos productivos no se puedan realizar porque los activistas medievales‚Äč ‚Äčven amenazado su oficio por la generaci√≥n de empleo y el retorno de la prosperidad a las regiones inmensamente ricas en recursos naturales.

Esos activistas medievales est√°n enquistados en todos los estamentos de la sociedad, son los encargados de convertir en axiomas, las mentiras necesarias para evitar que Colombia salga de la Edad Media. Todos conocemos a alguno. Son los que odian al Presidente √Ālvaro Uribe porque sac√≥ a Colombia de la Edad Media. Son los que aman a Juan Manuel Santos porque devolvi√≥ a Colombia a la Edad Media. Son todos los pol√≠ticos que act√ļan como grandes se√Īores feudales que le cobran tributos a los siervos de gleba a cambio de ‚Äúsolucionarles‚ÄĚ sus problemas y poder sacarlos de la pobreza y la desigualdad. Son todos esos personajes que jam√°s en su vida, han tenido un trabajo productivo que genere riqueza pero que son los expertos en definir y medir la pobreza, la desigualdad y la justicia social. Son todos los que asumen que tienen un derecho divino para ser bur√≥cratas y vivir de los tributos a perpetuidad. Es tan medieval Colombia que algunos primog√©nitos perdieron el privilegio divino de su linaje de pap√° pol√≠tico importante que les permit√≠a vivir del erario p√ļblico, solo por haber sido hijos de las empleadas del servicio dom√©stico.

Son los que promueven que se acabe la polic√≠a, los que satanizan a la gente que se defiende de los hampones. Son los sacerdotes cat√≥licos que dicen desde el p√ļlpito que no se puede fumigar con glifosato porque ‚Äúlo del medio ambiente‚ÄĚ. Son los que atacan a la polarizaci√≥n porque necesitan que todos piensen lo que ellos quieren que piensen para que nadie tenga criterio propio, no puede existir el disenso para poder dominar, as√≠ como en la Edad Media no pod√≠a existir la risa para que existiera el temor, seg√ļn Umberto Eco. Los que piensan diferente son herejes, son blasfemos y deben ir a los Tribunales de la Santa Inquisici√≥n que hoy le dicen fact checkers.

Son los que el siglo pasado afirmaban que no se podía derrotar militarmente a la guerrilla para poder perpetuar la existencia de la amenaza terrorista y vivir siempre con miedo, con susto, como en el medioevo. Son los que en el presente dicen que no se puede comer carne. Son los que están obsesionados con el control de natalidad, con el aborto, con la eutanasia porque leyeron a Thomas Malthus y aseguran que nos vamos a morir de hambre porque la comida no va a alcanzar para tanta gente.

En menos de seis meses, los colombianos tienen su √ļltima oportunidad para terminar con la Edad Media y poder transitar hacia el Renacimiento. √öltima oportunidad, porque si llega Gustavo Petro al poder, se va a quedar ah√≠ de manera vitalicia, como el gran se√Īor feudal intocable de Ci√©naga de Oro que siempre ha sido.

* Andr√©s Villota G√≥mez¬†es consultor en temas de inversi√≥n responsable y sostenible, y es excorredor de bolsa con m√°s de 20 a√Īos de experiencia en el mercado burs√°til colombiano

T. de PanAm Post

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