Languidez o trauma

Escribe: Gustavo √Ālvarez Gardeazabal.-

Muchos de mis lectores y oyentes deben estar a estas horas de la vida haciendo balances de cu√°nto han perdido, cu√°nto han ganado y, sobre todo, qu√© tanto han dejado de hacer antes de que la pandemia surgiera. 

Las aterradoras cifras del pico que nosotros estamos sufriendo, pero que ya no parecen asustar a nadie. Los golpes cada vez m√°s cercanos de amigos o parientes a quienes el virus sino ha doblegado para siempre los ha dejado groguis sobreviviendo. Pero, en especial, la manera como hemos logrado dejar pasar el tiempo, resultando capaces de apagar el televisor cuando aparecen las montoneras sin nombre de enfermos en la India, o de haber escogido una rutina para escapar del encierro o caer en la soledad como hemos aprendido a hundirnos en medio de la compa√Ī√≠a. Todo eso y mucho m√°s, ha terminado por generar un nuevo estado mental que el siquiatra Adam Grant llama en el Times como ‚Äúlanguidez‚ÄĚ. Seg√ļn √©l, la languidez es el hijo ignorado de la salud mental. Es el vac√≠o entre la depresi√≥n y el bienestar. 

Quiz√°s por ello todos sentimos que el tiempo nos ha pasado velozmente durante la pandemia. O tambi√©n por ese estado en que hemos ca√≠do, apenas si vivenciamos la capacidad que hemos desarrollado para resistir. 

Alguna vez dije aqu√≠ que si alg√ļn da√Īo estaba sintiendo del efecto de la peste del covid era que hab√≠a dejado de so√Īar despierto. Hemos matado el futuro resign√°ndonos al presente. Y, lo que es peor, ya no usamos el pasado feliz para comparar la angustia llevadera de hoy.

Quiz√°s un sic√≥logo llamar√° al estado de languidez como un trauma que nos marcar√° para siempre. 

Finalmente, todos hemos sufrido esos golpes de la vida en alg√ļn momento y nos dejan cicatrices. No m√°s la semana pasada Tom√°s Uribe cont√≥ en entrevista de la revista Bocas que para √©l era inolvidable el d√≠a en que su pap√° le hizo comer su propio v√≥mito a su hermano Jer√≥nimo porque por ciza√Īoso no hab√≠a sido capaz de tomarse un jugo mal colado que ten√≠a semillitas.

La sic√≥loga columnista Gloria H, en un estupendo art√≠culo en El Pa√≠s de Cali, analiz√≥ ese m√©todo educativo del expresidente Uribe y sac√≥ conclusiones siqui√°tricas que padres e hijos, y el propio Tom√°s si aspira a ser presidente, deber√≠an identificar para reconocer hasta d√≥nde los traumas como ese, o los que nos ha creado esta maldita peste y las medidas contra ella, han modelado nuestras personalidades.

@eljodario

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