Las ESP abusan porque no hay gobierno

Escribe: Luis Hernando Granada C.

Hay que seguir pagando sin importar que nos sigan robando con la complicidad de gobernantes y autoridades.

Las ESP –Empresas de Servicios Públicos–, siguen de manera descarada y siniestra incrementando las tarifas de sus precarios servicios, los cuales en muchos casos facturan a dedo o de manera caprichosa, aprovechando la complicidad de los gobernantes.

¿Y por qué se habla de complicidad? Porque muchos son los funcionarios y gobernantes corruptos que a cambio de unas sucias monedas, otorgan permisos o se hacen los ciegos y los sordos ante la inconformidad de los ciudadanos, que agobiados, no solo por el costo sino por las humillaciones de que son objeto cuando hacen una larga fila para reclamar, son rechazados. Por ejemplo, en el caso de Celsia, las oficinas están abiertas para recibir pagos, más no para solucionar problemas.

Dicen además –y circula en las redes–, que el Gobernador y el Alcalde se reunieron con las empresas Celsia y Alcanos. ¿Pero qué?… ¿Qué pasó?… Nada. Dicen que en el “honorable” Concejo Municipal y en la “gloriosa” y siempre iluminada Asamblea Departamental también hubo debate. ¿Y dónde están las soluciones? El pueblo no quiere debates ni promesas; el pueblo necesita soluciones ya.

¿Cómo puede ser posible que una señora en Ciudad Bolívar, que no pudo arrendar su casa porque se atravesó la cuarentena, dejó su casa desocupada y el recibo le llegó por $600.000? Repito: la casa estuvo y está desocupada hace más de dos meses.

Pero volviendo a los “debates” o “circo” que protagonizan nuestros gobernantes. Por ejemplo, el pasado jueves 11 de junio se llevó a cabo en el recinto del “honorable”

Concejo Municipal de Ibagué, lo que ellos llaman “debate de control político” a Celsia, durante el cual “ingenuamente” se le pidió a la empresa “rendir cuentas”. Bienaventurados los pobres de espíritu que siguen creyendo en la honestidad con que se “rinden cuentas”. Se le reclamaba a la empresa –Celsia–   sobre los abusos a través de los incrementos que se ven reflejados en las facturas.

Qué “debate” tan interesante. El Presidente de la Corporación, César Eugenio Franco Agudelo, se “rasgó la vestiduras”, y  en “tono enérgico”, frente a la problemática, sostuvo: “Hemos visto que no son sólo abusivos, que están robando al pueblo ibaguereño; además le mienten a una Corporación de honor, prestigio y respeto como el Concejo Municipal. Les aseguro algo ibaguereños: es tan mentiroso como los resultados que ellos arrojan a los entes de control; es tan mentiroso como decir que se ponen la mano en el corazón, siendo que ellos lo único que están haciendo es robar al pueblo ibaguereño”.

Muy bonito; qué verbo, qué energía, que verraquera. Mejor dicho, estamos hechos. Pero bueno; eso no es todo porque Franco prosiguió: “Estamos dando la lucha, colocando las denuncias pertinentes, les mostramos todas las falencias, que ellos lo único que están haciendo es adornar legalmente el robo que nos quieren hacer, y así sea una entidad muy grande no lo vamos a permitir. A Ibagué no se roba y menos con una entidad que necesita de nosotros. Celsia, si no está conforme en Ibagué, bien se puede ir, pero no nos vamos a dejar robar. Cobros excesivos, mal servicio, fallas constantes, y ahora nos quieren disfrazar dicha necesidad con el cuento de e que nos van a extender en cuotas”… ¿Será que el pueblo tolimense debería estar pensando en condecorar a este “man”?. Claro, porque al final vino su sentencia: “Celsia, si no está conforme en Ibagué, bien se puede ir, pero no nos vamos a dejar robar”. Me imagino que todavía los funcionarios de Celsia siguen asustados.

¿Hay más protagonistas?

Claro que sí; recientemente, el show tuvo lugar en la también “honorable” Asamblea Departamental del Tolima, donde el Diputado Liberal, Carlos Reyes, frente al informe de Alcanos –otra de las empresas depredadoras de Ibagué–, se mostró inconforme por los abusos de la misma compañía. Y no dejó de causarme curiosidad, el hecho de que Reyes se hubiera postulado como “representante” de los ciudadanos ante la problemática, porque eso ya lo han hecho varios sin resultados positivos.

El asambleísta protestó ante el informe entregado en sesión virtual a Alcanos en la Asamblea del Tolima y ante el gerente de la entidad.

Dijo Reyes, que “al ver el informe presentado por la empresa, no habría alguna anomalía, pero al salir y ver la situación con los ciudadanos en barrios y municipios se evidencia que la realidad es distinta”.

Y agregó: “No sé si aplaudirlo o sentarme a llorar, cuando empecé a leer el informe que usted nos respondió, me puse a pensar, todo está bien, no ha pasado nada, todo lo han hecho. Pero cuando voy a barrios y municipios escucho la gente clamando como resolver ese problema y yo me quiero nombrar de esos ciudadanos que no son pocos, son miles”. ¿Otro héroe?

Reyes “destacó” lo que todos sabemos: las empresas de servicios públicos –todas, incluyendo las de telefonía móvil–, no cumplen lo que ofrecen. Desde que tengo uso de razón, he escuchado y he visto que el servicio de acueducto es malo, que el alcantarillado es deficiente, la recolección de basuras es igual, las empresas de energía siguen quemando electrodomésticos a través de sus cortes malintencionados, y que el servicio de gas es deficiente y sus acometidas es una de las más costosas. Lo anterior lo sabemos todo, y a través de la historia hemos luchado contra dichos abusos. Por eso el “honorable” asambleísta Reyes se refirió a la respuesta de algunas empresas que entre otras cosas sostuvieron que: “estamos aplicando la ley, todo está en las normas de la ley, todo está bien y ahí les vamos a hacer un diferido y todo está bien”.

Por eso Reyes, haciendo uso de la demagogia que manejan los políticos, sostuvo: “Esa no debe ser la respuesta, entonces pensando en que podemos hacer me puse a analizar varias situaciones y pensé en ser el representante de la gente del Tolima que está reclamando por los altos costos del gas”. Bravo, Gloria a Dios, por fin alguien va a solucionar los problemas de la ciudadanía frente a las empresas de servicios públicos.

Las protestas virtuales

La inconformidad es general y a pesar de reuniones y encuentros entre gobernantes, líderes y afectados, estos siguen siendo un “saludo a la bandera”. En algún medio donde se publicó la posición de los afectados y las respuestas ilógicas de los representantes de las empresas, encontré los siguientes comentarios:

Ramiro Suárez: “Los monopolios son una economía imperfecta que requieren un estado social de derecho que los vigile y regule. Cosa que no existe… Hay que legislar en el Congreso para controlar los abusos de estas empresas como Celsia y Alcanos, presente los abusos y ausente la CREG y la Super de servicio Públicos Domiciliarios”.

Yolanda Guerrero: “Que corrupción tan verraca; a los recibos le aumentaron por que los pagaba la alcaldía. Hablo del agua; a unos le llegó en ceros y a otros con deuda. No entiendo ese pedacito”.

Gustavo Bustos Rojas: “Carlos Reyes: póngase a llorar. La razón es muy sencilla: Alcanos es uno de los tantos monopolios y como tal, hacen lo que les de la gana con el usuario. El único camino que veo para poner en cintura a la empresa, es iniciar un proceso ante la Superintendencia de Servicios Públicos y la Superintendencia de Industria y Comercio. ¿Se le apunta al encargo?… ¿Tiene usted la voluntad de ponerse al frente de la situación?… ¿Tiene, fuera del recinto de la Asamblea el reconocimiento para poner contra las cuerdas a la empresa? Si se pone al frente del reclamo lo felicito y hasta lo acompaño; si solo se va a poner a llorar, mejor cierre la boca”.

Aida Ospina: “Esa empresa es muy ladrona; en El Espinal tengo un familiar que vive en Balkanes; son dos personas y les facturan más de 25 y hasta 35 metros cúbicos con un promedio de 45 a 50 mil pesos mensuales y uno reclama y dicen que ese es el consumo real pues se aprovechan porque es una persona de la tercera edad para estar haciendo reclamos, así que por favor hagan respetar al usuario para que no sigan robando de frente”.

Hermilio Sánchez: “No habrá otra compañía para que venga y se instale acá y le haga competencia a esos malp….”.

Gustavo Bustos: “Eso no es tan fácil: la inversión es muy alta y el mercado debe ser muy grande para hacer la inversión; además, requiere todo el procedimiento ante los entes gubernamentales y sortear todos los intereses que se mueven en torno a un negocio rentable”.

Y obviamente hay muchos más comentarios, pero el problema o los abusos en la facturación de los servicios públicos obedece a la carencia de autoridad. ¿Qué pasa realmente? El Tolima no tiene Gobernador, Ibagué y los otros 46 municipios no cuenta con Alcaldes; la Asamblea Departamental no sirve para nada; los Concejos Municipales son obsoletos y solo se la pasan “debatiendo” y buscando las onerosas “sesiones extras”. Y en cuanto a estos personajes que quieren convertirse en defensores del pueblo, eso no es más que un sofisma de distracción. Atornillado a una silla del Concejo Municipal de Ibagué tuvimos durante cuatro periodos a Pedro Antonio Mora Quintero quien se hizo llamar el defensor de los usuarios de servicios públicos, pero tampoco logró nada.

Por eso el problema seguirá así, con la complicidad de las “ías”, la Super y los gobernantes. Una solución sería, entrar en desobediencia civil y no seguir cancelando dicha facturación, porque esto no es de marchas ni estúpidos cacerolazos sino de acciones drásticas.  

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