Los ataques rastreros de la izquierda

Escribe: Luis Hernando Granada C.

Está claro; a la izquierda no le conviene la llegada de soldados americanos. Su interés ha sido, entre muchos, acabar con el ESMAD, el Ejército y la Policía.

Es muy difícil encontrar en el planeta Tierra, una sola persona que pertenezca a la izquierda y que tenga ideas loables, pensamientos positivos o que desarrolle acciones en beneficio real para la comunidad. Todo, ante la carencia de ideas, es represión, bloqueo, destrucción y falsedad en cuanto a posibles beneficios comunitarios.

La última perla o ataque rastrero de la izquierda, ha sido la tutela contra Duque por haber permitido el ingreso de soldados americanos que solo venían a instruir al ejército colombiano.

Como todos ya sabemos, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca falló una tutela contra Duque en este sentido, exigiendo en primer lugar, suspender toda autorización para cualquier actividad de la brigada militar de Estados Unidos que llegó a Colombia, y en segundo lugar, que envíe al Senado toda la información y antecedentes relacionados con el ingreso, llegada y permanencia del Batallón de soldados de la Fuerza de Seguridad del Ejército de los Estados Unidos de América en territorio colombiano.

Desde que Duque se posesionó como Presidencia de la República, la izquierda no ha hecho otra cosa que criticar, censurar y atacar un gobierno.

El odio y la oposición es tan grande que en sus ataques rastreros no les importa cometer errores, porque la Acción de Tutela fue presentada por veinticinco (25) personas. Es decir, fue una Acción de grupo, y entre esas veinticinco (25) personas aparecen Iván Cepeda Castro, Gustavo Petro, Aida Avella, Antonio Sanguino, todos de la  de izquierda radical, (léase mafia transnacional comunista/socialista) y con la cual pretenden detener la cooperación militar entre Colombia y los Estados Unidos.

El fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, aceptó las peticiones de los tutelantes, concediéndole a Duque 48 horas para que se cumpla lo fallado.

¿Por qué le molesta tanto a la izquierda la presencia de estos soldados norteamericanos? Es sencillo; la mafia transnacional comunista/socialista tiene como una de sus fuentes principales de ingresos, justamente el narcotráfico. Por eso se opusieron a la estadía de los soldados; por eso asesinan líderes sociales e indígenas que se opongan a los cultivos de coca.  

No deja de ser entonces arbitraria la tutela, con ola complicidad de un Tribunal que a lo mejor también es de izquierda, como el bodrio de la JEP.

¿Cómo es posible que un Tribunal de la República se preste para impedir la lucha contra el narcotráfico?… Y lo que es peor: ¿Cómo es posible que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca desconozca el contenido normativo del artículo 173-4 de la Constitución Nacional, para favorecer a los tutelantes, y de paso proteger los cultivos de coca que las farc y otros grupos criminales tienen en el país?

El argumento de la izquierda es la supuesta violación del territorio nacional, a pesar de que se aclaró oficialmente que estos soldados no venían a transitar ni a combatir a los narcoterroristas.

El artículo 173-4 de la Constitución Nacional textualmente reza: Son atribuciones del Senado: “4. Permitir el tránsito de tropas extranjeras por el territorio de la República”. 

De acuerdo con lo anterior, el artículo 173-4, no es aplicable para el caso de los soldados de los EE.UU. que llegaron a prestar asesoría y cooperación al estado colombiano, en el marco de convenios internacionales de cooperación, como lo es el convenio de cooperación llamado plan Colombia.

Sin embargo, parece que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca no falló propiamente en Derecho y todo parece indicar que hay un grave error de procedimiento en cuanto a la admisión y tramite de esta acción de tutela, que consideramos es rara y extraña, porque la suscriben veinticinco (25) personas, lo que desnaturaliza la acción de tutela y la convierte entonces en una Acción de Grupo, por cuanto una Acción de Tutela es un medio judicial para defender y proteger los derechos individuales (no colectivos), de naturaleza constitucional y fundamental. Es decir, que solo procede para defensa de derechos individuales y que no procede para la defensa de derechos colectivos. Artículos. 6-3 Decreto 2591. Veamos los articulos:

Artículo 3. Cuando se pretenda proteger derechos colectivos, tales como la paz y los demás mencionados en el artículo 88 de la Constitución Política. Lo anterior no obsta para que el titular solicite la tutela de sus derechos amenazados o violados en situaciones que comprometan intereses o derechos colectivos siempre que se trate de impedir un perjuicio irremediable.

De acuerdo al artículo anterior, queda claro que la presencia de los soldados americanos no causa un “perjuicio irremediable”. Pero veamos el artículo 6º.:

Artículo 6o. Causales de improcedencia de la tutela. La acción de tutela no procederá:

1. Cuando existan otros recursos o medios de defensa judiciales, salvo que aquélla se utilice como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable. La existencia de dichos medios será apreciada en concreto, en cuanto a su eficacia, atendiendo las circunstancias en que se encuentre el solicitante.

Esto quiere decir que la acción de tutela se torna improcedente, al tenor del artículo 6-3, del Decreto 2591 de 1991, y lo anterior deja en evidencia que la izquierda se opone a estas acciones porque según ellos, sus grandes plantaciones de coca estarían en riesgo.

Pero es que a la oposición no les convienen muchas cosas: No aceptan la fumigación de los cultivos porque eso va en detrimento de su patrimonio. No aceptan tropas estadounidenses y presionan para saquen de las zonas cocaleras a la fuerza pública, para que el narcotráfico siga creciendo. Esto lógicamente permite que las farc –ahora llamadas disidencias–, ganen terreno. Se oponen a la cadena perpetua, pero apoyan el aborto, otro crimen cuya diferencia es el tamaño de la víctima. Se oponen al castigo para los violadores porque entre ellos hay muchos, ya como ejecutores del crimen o como cómplices de los mismos.

Son, en una sola palabra, criminales de la talla de Adolfo Hitler; Iósif Stalin, el dictador soviético que gobernó la URSS desde 1922 hasta su muerte; Mao Zedong, Mao Tse Tung, que asesinó a más de 50 millones de japoneses; Fidel Castro y ahora su hermano Raúl; Hugo Chávez Frías, Nicolás Maduro, y otros de menor valía pero no de mínima peligrosidad como Gustavo Petro, Gustavo Bolívar, Timochenko, Santrich, Iván Márquez y otros más. Con mucha razón se dice que la izquierda es lo más parecido a una pandemia.

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