¿Nos está enseñando algo el Covid-19? (III)

Escribe: Luis Hernando Granada C.

Foto BBC.-

Hace quince días empecé con este análisis sobre las cosas que habría que hacer para salvar la economía del país ante el despilfarro del Estado. Hoy seguiré adelante analizando otros puntos, sin poder ocultar, que hoy la situación ha cambiado, pero lamentablemente para mal.

Encontramos muchas ayudas ficticias, robos de los mandos medios y líderes a cargo de la entrega de las “ayudas humanitarias”, pero lo más doloroso es que aquellos que ganan más y sin hacer nada, se negaron a que de sus onerosos sueldos les fuera descontado el 15% de su salario tal como lo propuso el Presidente Iván Duque. Eso se veía venir, porque de paso se sabe que ellos solo viven para ellos.

Sigamos adelante con el análisis de las medidas propuestas:

6.- Revisar y reestructurar los TLC

Los TLC o Tratados de Libre Comercio, solo han perjudicado la economía nacional, especialmente al campesino y a los pequeños industriales. Todos sabemos que el algodón que antaño producía Armero, entre otras regiones, fue un renglón sepultado a raíz de la importación del “Cotton USA” o algodón de Estados Unidos, llevó a la quiebra a los productores de este renglón. Y como si fuera poco, Colombia, a través de los TLC trae papa, arroz, pollo y cientos de productos más desde otros países.

Colombia no tiene porqué importar lo que produce y esto merece una revisión y ajuste especial, a menos que queramos irnos a la quiebra total.

7.- Eliminar la JEP

La JEP o Justicia Especial para la paz, no es más que un bodrio anticonstitucional por el cual han pasado –según cifras de ellos mismos–, más de 12.000 criminales saliendo todos inocentes. El ejemplo más claro y terrible es que Timochenko, un asesino, violador, terrorista y narcotraficante, pasó por allí y habló de su infancia en su pueblo natal, pero no confesó un solo delito y sigue campante y actuando, en la sombra como el narcoterrorista que es.

Lo que más preocupa es que la JEP solo produce un desangre al país, y estos dinero, en tiempo de crisis como el que atravesamos, le serviría al país frente a las necesidades que tiene el país.

8.- Responder por la nómina de pequeñas empresas

No cabe duda que las pequeñas y mediana empresas ya se declararon en quiebra y empezaron a despedir a sus trabajadores o a ofrecerles “estabilidad laboral” su aceptan que les bajen el sueldo. El Estado debe responder subvencionando a estas empresas que tengan menos de 100 empleados o trabajadores. Y les puede colaborar a los empresarios, condonando, mientras dure la pandemia, todos los impuestos fiscales y demás arandelas, como por ejemplo, el pago de las facturas de servicios públicos, pero no concediéndoles un tiempo de gracia, sino borrando la facturación, de por sí en la mayoría de los casos excesiva.

9.- Sancionar drásticamente a los que están realizando despidos masivos o rebajándole el sueldo a sus empleados

Aunque ya lo mencioné en el punto anterior, muchas empresas han despedido injustamente a sus empleados y trabajadores recurriendo a cualquier cantidad de estrategias y trampas. Una Reforma Laboral, que realmente garantice la estabilidad de los trabajadores es más que urgente en un país donde solo el patrón o empresario tiene las de ganar.

10.- Vigilar más de cerca las ayudas humanitarias

A través de las redes sociales, de los noticieros y voz a voz, solo se escucha hablar de robos por parte de muchas personas que tienen a su cargo la entrega de las “ayudas Humanitarias”. Y en este grupo se pueden ubicar algunos bancos que de los $160.000 que autorizó el gobierno como subsidio, se están quedando con $15.000 como rubro por la “transferencia”.

11.- Vigilar y hacer cumplir los lineamientos de la cuarentena

Principalmente en Bogotá, Barranquilla, Medellín y otras grandes ciudades, la gente deambula por las calles libremente y sin las más mínimas medidas de precaución y prevención. Y esto se ha visto incrementado porque algunos policías, como suele suceder, dejan de hacer un comparendo a cambio de recibir el billetico de 50. Algunos sitios se ven llenos de personas sentadas en las bancas, tomando tinto, chupando helado o fumando. De igual forma frente a los cajeros cualquier cantidad de personas hacen sus filas sin conservar la distancia sugerida.

12.- Cerrar los grandes centros comerciales

¿Si la norma dice que resulta peligrosa la aglomeración de más de 50 personas, por qué los grandes centros comerciales no han sido cerrados? La Ley debe ser para todos y no por ser grandes contribuyentes, tienen derecho a violar la Ley y menos cundo sabemos que en estas grandes superficies todo es más caro y que para ellos no hay control de las autoridades correspondientes.

Hasta aquí el análisis de los doce puntos que propongo sean estudiados y aplicados para salvar a Colombia de una inminente crisis económica.

En una próxima oportunidad estaré hablando de otros temas tales como:

Las ayudas ficticias

Las trampas de los banqueros

La supuesta ayuda de las empresas de servicios públicos

Las promociones y la publicidad engañosa de las grandes superficies

Colombia es un país inmensamente rico, pero el dinero está quedando en poder de los banqueros, los grandes empresarios, los congresistas, los funcionarios del Estado, los acaparadores y otro tipo de alimañas.

Y una última recomendación: Compre en las tiendas, en la panadería de la esquina, en las plazas de mercado. Ya a más de uno le ha salido el pan de las grandes superficies ya mohoso, enlatados vencidos y otros productos en mal estado.

Tampoco compre ropa ni productos de marca. Apoyemos al empresario colombiano. Recuerden que ahora hasta la muerte es “Made in China”.

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