¿Préstamo a cambio de sesiones extras?

Escribe: Luis Hernando Granada C.

Todos sabemos que los nuevos mandatarios encuentran la “olla raspada” y Andrés Fabián Hurtado, Alcalde de Ibagué no es la excepción. Raro sería que no hubiera sido así.

Sin haber cumplido un mes de su “gobierno”, ya el Alcalde de Ibagué le solicitará al “honorable” Concejo Municipal que le apruebe un empréstito por $91.000 millones de pesos, y lo más seguro es que el Concejo le haga la “vuelta” obviamente a cambio de las conocidas, trilladas e injustas “sesiones extras”.

Según el mandatario, el dinero sería invertido en la construcción de la transversal 103, vía que conectará la avenida Ambalá con la Mirolindo. Cabe resaltar que esta obra la inició el anterior Alcalde comunista Guillermo Alfonso Jaramillo pero no la terminó.

En el colmo de lo absurdo, Hurtado dijo que el empréstito “no pone en riesgo a la ciudad”. Y agregó: “Lo que sí es peligroso, porque afecta las finanzas del municipio  es el incremento descomunal de la burocracia que dejó Jaramillo”.

“Es única salida –dijo Hurtado–, porque el municipio debe pagar $57 mil millones en gastos de funcionamiento de personal distribuidos así: 33 mil millones en la Alcaldía y $24 mil millones en la Empresa de Acueducto y Alcantarillado Ibal… Eso es lo que pone en riesgo la ciudad”.

Los malos ejemplos

Algo que criticó Hurtado en su campaña, fueron las deudas que adquirió Jaramillo por más de $300.000 millones.

En una nota editorial anterior, le había sugerido a Hurtado que empezara a cobrar de forma coactiva los comparendos y multas de tránsito que deben los infractores; que iniciara igualmente cobro coactivo a los deudores morosos del Impuesto Predial; que redujera la nómina de los funcionarios de la Alcaldía y que fuera “limpiando” de figuras nocivas dejadas por Jaramillo, para ir recuperando recursos.

Lamentablemente lo único que ha hecho Hurtado positivo es fomentar el folclor y recibir a los turistas en los peajes y terminales con danzas y música de nuestra tierra, porque por lo demás, está desperdiciando tiempo precioso tratando de imponer los desfiles del Festival Folclórico por la Avenida Quinta, la única avenida que tiene Ibagué para mostrar.

A propósito del Festival Folclórico, ya es hora de empezar gestiones para rescatar el evento de las garras depredadoras de la Corporación que solo ha utilizado el Festival con fines lucrativos y publicitarios, porque entre otras cosas, los desfiles deben salir desde el Parque Bolívar. Y de igual forma, las delegaciones deben hospedarse en el Hotel Ambalá, propiedad del municipio. Nada de préstamos Doctor Hurtado; nada de sesiones extras; nada de gastos inoficiosos. Su mandato debe ser transparente, lógico y consecuente con las necesidades de la ciudad.

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